¿Qué podemos hacer para acercar la poesía a nuestro alumnado? ¿Qué papel juegan/pueden jugar las TIC en este proceso? ¿Podemos utilizar la tecnología para generar emoción? En este camino de búsqueda en el que se ve inmersa la enseñanza de la Literatura, el concepto de Educación Literaria viene a aclarar los objetivos del trabajo con los textos literarios en las etapas obligatorias. En la definición de estos objetivos existe un acuerdo tácito: desarrollar la capacidad de comprensión de los textos y el hábito lector. Por lo tanto, trabajar con los textos literarios, poéticos en este caso, sólo tiene sentido para crear lectores, para hacer sentir al alumnado la emoción de la literatura y para adentrarles en un mundo que luego recorrerán de manera autónoma.
En una clase de Literatura así entendida, frente a las actividades relacionadas básicamente con información -que son las que predominan todavía hoy en día en las aulas- se debiera dar prioridad a las actividades relacionadas realmente con la formación literaria para facilitar a alumnos y alumnas la comprensión de las características peculiares de la comunicación literaria y para despertar en ellos el afán por la lectura, siempre sin olvidar que como formuló Pennac "El verbo leer no soporta el imperativo".
Tomado de
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